29 noviembre 2023

Cambia el pensamiento para mejorar tu autoestima

Eliana Benguigui
Alumna de Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria: Especialidad en Orientación Educativa

Cuando hablamos de autoestima nos referimos a la valoración que tenemos de nosotros mismos. En esta valoración influye la experiencia, los pensamientos y sentimientos que se han vivido. Estos pensamientos y sentimientos pueden ser positivos o negativos, lo que determina si tenemos una autoestima alta o baja.


En este sentido, los pensamientos negativos son pensamientos automáticos e irracionales que tenemos sobre nosotros mismos en forma de descalificaciones, críticas, insultos, etc. Son automáticos por que, al estar continuamente valorándonos negativamente, aparecen solos sin necesidad de valorar la situación y considerándolos normales. Por otro lado, son irracionales por que no son la realidad. Son generalizaciones y exageraciones que nos atribuimos por una mala experiencia o un simple error.

¿Cómo afectan estos pensamientos negativos a nuestra autoestima?
Cuando estos pensamientos comienzan a pasar desapercibidos, a considerarse normales y a convertirse en la forma de comunicarnos con nosotros mismos, consiguen afectar a nuestra confianza, seguridad y estado de ánimo, lo que nos conduce a evitar situaciones por miedo al fracaso, al ridículo, a las críticas o al rechazo.

¿Qué podemos hacer para cambiar estos pensamientos?
  1. Detectar estos pensamientos negativos: cómo son y en qué situación aparecen.
  2. Analizar las consecuencias y cómo influyen estos pensamientos: qué emoción nos hace sentir, qué hacemos o qué evitamos hacer cuando aparecen.
  3. Reconocer la irracionalidad del pensamiento: aceptar que no es real, que podemos estar generalizando y que no se corresponde con la realidad.
  4. Detener los pensamientos negativos.
  5. Cambiar el pensamiento negativo por uno positivo. 
Por ejemplo: me he estado preparando el examen de inglés durante dos semanas y he sacado un 2. El pensamiento negativo que me aparece es "soy un inútil", "no voy a aprobar nunca inglés" o "no sirvo para nada". Si nos paramos a pensar, son pensamientos generalizados y exagerados basados en una situación que ha pasado, que suspender un examen no nos convierte en inútil, ni vamos a suspender una asignatura por un examen, ni significa que no sabemos hacer nada bien. Vamos a pararnos a pensar en la situación de forma objetiva y a convertir estos pensamientos negativos en positivo: "Que haya suspendido el examen no significa que vaya a suspender la asignatura porque es evaluación continua; he suspendido porque me he puesto nervioso pero al menos sé que los ejercicios los sé hacer; el próximo día intentare relajarme antes; no soy un inútil por hacer suspendido inglés porque los ejercicios me han salido bien en casa y las demás asignaturas están aprobadas; sirvo para muchas cosas aunque inglés me cueste más"



23 noviembre 2023

EL EFECTO PIGMALIÓN EN EL AULA: expectativas, motivación y autoestima

Eliana Benguigui
Alumna de Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria: Especialidad en Orientación Educativa


No cabe duda de que la figura del docente juega un papel muy importante en el desarrollo de los alumnos. No es el rol de instructor el único que desempeña el profesor, sino que también representa el rol de socializador. La actitud que el profesor toma a la hora de dar las clase y la interacción que tiene con los alumnos influye en el aprendizaje, entrando en juego aspectos como la motivación, la autoestima, la empatía, la individualidad o las expectativas, entre otros. Hay que destacar que la motivación es considerada como el motor del aprendizaje, y que depende, en cierto modo, de las expectativas que se tiene sobre la meta u objetivo. 
En este sentido, vamos a hablar del llamado Efecto Pigmalión o Profecía Autocumplida (Rosenthal y Jacobson, 1966), el cual describe cómo las expectativas de los profesores influyen en el comportamiento del alumnado. 


 ¿Qué entendemos por expectativas? 
En resumen, las expectativas son creencias generalizadas acerca de las personas o grupos de personas. En el caso de los profesores, sus expectativas hacia los alumnos, acompañadas de los prejuicios y estereotipos, determinan la conducta de estos e influyen en el rendimiento académico. 
Estas expectativas pueden ser positivas o negativas dependiendo de la actitud del profesor hacia el alumno. Por ejemplo, si el profesor presta más atención a aun alumno para que su aprendizaje sea mayor y disminuir las dificultades que presente, las expectativas tienen efecto positivo. En cambio, si el profesor percibe incapacidad y no le presta ayuda extra para lograr su aprendizaje, el efecto de estas expectativas será negativo, afectando al rendimiento y a la autoestima del alumno. 

Rosenthal (1964) realizó un experimento en el que quería estudiar la influencia de las expectativas positivas del docente en el rendimiento de sus alumnos. Para ello, dividió a una clase en dos grupos al azar y le comunicó al grupo 1 que su nivel de inteligencia era normal y al grupo 2 que su cociente intelectual era bastante superior y que se esperaban notables resultados. Se encontró que los resultados obtenidos por el grupo 2 eran bastante superiores a los del grupo 1. Este experimento impulsó el estudio de la importancia del factor expectativa en el aula, dando lugar al Efecto Pigmalión. 

En el Efecto Pigmalión juega un papel importante la autoestima, definida como la percepción y valoración que uno hace de sí mismo, ya que las expectativas mostradas por el profesor si son positivas son consideradas como un refuerzo positivo, afectando positivamente en la autoestima y ocurriendo lo contrario si son negativas. Existe relación entre autoestima y rendimiento académico, en la que una autoestima positiva se relaciona con mejor rendimiento. 

Es gracias a este Efecto Pigmalión, por lo que se ha comprobado que una actitud y expectativas positivas acompañada de interés y preocupación, la valoración de aportaciones mínimas de los alumnos, el reforzamiento de avances o el fortalecimiento de habilidades, capacidades y valores de los alumnos hace que el rendimiento de estos sea superior, influyendo en la motivación y autoestima de estos. 
Además, mejora el clima del aula, aumenta el interés por aprender, aumenta los esfuerzos y, además, resulta más fácil transferir valores sociales a sus alumnos.    

28 febrero 2023

Lola Valverde Martínez Orientadora IES Enrique Nieto


¿POR QUÉ HACEMOS ESTE BLOG?



Desde el pasado curso, 2021-22, el IES Enrique Nieto participa en el Programa para la Orientación, Avance y Enriquecimiento educativo PROA+, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, dirigido a apoyar a los centros educativos sostenidos con fondos públicos que presentan una mayor proporción de alumnado vulnerable. La finalidad de este programa es afrontar determinados retos como:
  • El Abandono Escolar Temprano.
  • Alta Tasa de Repetición.
  • La segregación escolar como barrera.
Todos estos retos están presididos por los principios de inclusión, equidad y no segregación.

El Programa PROA+ se estructura en torno a cinco líneas estratégicas, inspiradas por los principios pedagógicos PROA+, sobre las que los centros tendrán que focalizar sus actividades palanca en un Plan de mejora.



Una de las Actividades palancas seleccionadas para nuestro IES Enrique Nieto es la A305 Miradas emocionales para mejorar el aprendizaje, qué surge tras el análisis de las necesidades que tiene el centro.



Y de aquí surgirá El Plan de Competencias Emocionales para el Alumnado, que pretende contribuir a mejorar no solo los resultados escolares, sino también su bienestar personal y social.

Se aplicará a todo el alumnado del centro, con diversos grados de profundidad, y atendiendo a aquellas habilidades más necesarias según la edad y características propias de cada estudiante y de cada grupo-clase.

Las habilidades socioemocionales que se pretenden desarrollar con este plan son ALGUNAS DE las siguientes:

Habilidades personales: autocontrol, autogestión emocional, perseverancia, tolerancia a la frustración, motivación, responsabilidad, resiliencia, autoestima, confianza en sí mismo, asertividad.

Habilidades sociales: empatía, gestión de conflictos, trabajo en equipo colaborativo y cooperativo, reconocimiento de las emociones en los demás, ayuda mutua, respeto, capacidad de escucha, igualdad de género.

Habilidades de aprendizaje: hábitos de trabajo y estudio, organización, gestión del tiempo, pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas.

Si bien estas son las competencias fundamentales para desarrollar o fortalecer en el alumnado, se podrán incorporar, en mayor o menor medida, otras competencias en función de las características individuales de los alumnos/as y de los grupos-clases.

Y sobre TODAS ELLAS iremos incorporando actividades en NUESTRO BLOG.

Lola Valverde Martínez Orientadora IES Enrique Nieto


TALLER DE INTELIGENCIA EMOCIONAL



Desde el 9 de marzo (y durante seis sesiones) se realiza en nuestro instituto este taller de manos de Sandra López Rodríguez, psicóloga de la Fundación Diagrama. Conozcamos en que consiste.

La intervención tiene como objetivo general: Poner en marcha un programa de educación emocional para la mejora del autoconocimiento, autopercepción y autoestima de los adolescentes.

Este objetivo general, a su vez, viene desglosado en una serie de objetivos específicos que se detallan a continuación:

Objetivos específicos para el alumnado de educación secundaria: 

  • OE2.1. Conocer las propias emociones.

  • OE2.2. Identificar las emociones en las demás personas. 

  • OE2.3. Desarrollar habilidades para la regulación y control de emociones. 

  • OE2.4. Dotar de herramientas de resolución pacífica de conflictos.

Para la consecución de los objetivos mencionados se llevan a cabo 6 sesiones en las que se trabajan diferentes aspectos de la inteligencia emocional.

Las sesiones, en general, se desarrollan comenzando con una exposición teórica para el aprendizaje de conceptos que facilitan la posterior puesta en práctica de dinámicas que afianzan los contenidos abordados.

El aprendizaje obtenido por los participantes se evalúa a través de fichas de evaluación y debates al final de cada sesión en los que se resuelven dudas y surgen opiniones personales del grupo.

Los contenidos abordados en cada una de las sesiones:

Sesión 1: Se explica qué son las emociones básicas y las complejas, sus características, cómo identificarlas, así como la función de cada una de ellas, de modo que sea más fácil para los adolescentes reconocer mejor sus propias emociones y las de los demás.

Sesión 2: Trabajamos en la diferencia entre emoción y sentimiento con la finalidad de aprender las distintas formas de gestionar cada uno de ellos (las emociones a través de la aceptación y los sentimientos a través del trabajo de los pensamientos asociados a los mismos).

Se ponen en práctica actividades de reconocimiento de las propias emociones a través de situaciones ejemplo y posteriormente se expone al resto del grupo para, a su vez, favorecer el conocimiento emocional de los demás.

Sesión 3: Profundizamos en la ira como emoción difícil de gestionar (entre otras), cómo se experimenta, cómo nos influye y técnicas para lograr un mayor autocontrol emocional en los conflictos que surgen en el día a día con uno mismo y con los demás.

Se trabajan habilidades sociales a través de la teoría y el role play en el que se ponen en práctica técnicas de asertividad (técnica del disco rayado) y se ejemplifica una situación que puede resolverse de tres maneras:
  • Estilo comunicación agresivo: impone su opinión sin respetar ni tener en cuenta cómo se sienten los demás (a través de coacción, ironía, malas contestaciones, tono alto de la voz, etc.).
  • Estilo de comunicación pasivo: no expresa sus opiniones por miedo al conflicto o rechazo de los demás.
  • Estilo de comunicación asertivo: da su opinión de manera correcta, con respeto y sin ofender a la persona con la que se comunica, teniendo en cuenta cómo se puede sentir.
Como cierre de la sesión, se genera debate acerca de los contenidos tratados.

Sesión 4: Se explican y se ponen en práctica técnicas de relajación. Tras la relajación se ponen en marcha actividades de expresión emocional positiva entre compañeros.

Sesión 5: Se dan nociones a nivel teórico de las áreas cerebrales implicadas en el procesamiento emocional y se ponen en práctica dinámicas para conseguir un mayor conocimiento emocional de sí mismos y de los demás y que aumentan el compañerismo en el aula.

Sesión 6: Trabajamos el concepto de la autoestima y cómo influye la misma en un correcto desarrollo. Se hace hincapié en la repercusión que tienen familiares y amigos en la creación de nuestro propio auto-concepto (idea sobre uno mismo) y cómo se relaciona directamente esta variable con nuestra autoestima (forma en la que valoramos o aceptamos esta idea de uno mismo en función de valores aprendidos). Se ofrecen pautas para trabajar y mejorar el auto-concepto, lo que conlleva un consecuente aumento en la autoestima.










  https://youtu.be/od2lg1ZC20s?si=Iy0KfYke0T35UibE